Llegados a este punto, y a la fecha emblemática del 14F, los comercios se han llenado de corazones y de perfumes por todas partes, las joyerías se frotan las manos pensando en lo que van a vender y yo me encuentro en el remolino, por una parte dejándome llevar por el consumismo sin sucumbir de momento y por otra dando campanazos en cuanto escucho algún plan denominado romántico para estas fechas, dándole la vuelta y convirtiéndolo en una aventura consumista en lugar de romántica.
En lo que estoy de acuerdo es el que el amor existe, y que se demuestra en el dia a día y no solo en el 14F, es decir, el 14 F también. Que es una cosa que hay que recordar periódicamente, que hay que decir y la respuesta nunca es un "y yo", ni un "igualmente".
Pienso que el amor es algo que hay que demostrar, primero con uno mismo. El que se mira al espejo y no se ve tiene un buen problema, si no se ama a sí mismo ¿cómo será capaz de amar a otras personas? El que no siente mariposillas en el estómago cuando le besan ¿qué tipo de persona es? El que no piensa en amar ¿en qué piensa? El que no llena su espacio vitual de relaciones cercanas (pareja, amistad, familia) ¿de qué llena ese espacio o es que se queda vacio? No sería mejor dejar de negar la evidencia y confesar la NECESIDAD.
Pero tampoco a cualquier precio, es decir cueste lo que custe, convertir el amor en una competición por conseguir el mejor tio cueste lo que cueste, simplemente para que s vea bonito de cara a la galería.
En ese caso te mereces lo que pase.
¿Qué harás por San Valentín? ¡Cuéntamelo! Yo no te lo puedo contar todavía, lo tengo en el horno, será genial.




















